El frágil proceso de paz en Medio Oriente sufrió hoy un duro revés. Donald Trump anunció la cancelación del viaje de su equipo diplomático a Islamabad, Pakistán, luego de que la delegación iraní abandonara la capital pakistaní al rechazar cualquier posibilidad de un encuentro cara a cara con los representantes de Washington.

A través de su red Truth Social, Trump justificó la suspensión de la misión encabezada por Jared Kushner y Steve Witkoff. "Acabo de cancelar el viaje... ¡Demasiado tiempo perdido, demasiado trabajo!", escribió. 

El mandatario fue más allá al cuestionar la cohesión del régimen persa. "Hay una tremenda lucha interna y confusión dentro de su liderazgo. Nadie sabe quién está al mando", insistió.

La salida prematura de la delegación iraní, liderada por el canciller Abbas Araghchi, dejó en evidencia la brecha insalvable entre las partes. Aunque Teherán entregó a los mediadores pakistaníes un documento "exhaustivo" con sus condiciones para poner fin a la guerra, se mantuvo firme en su negativa de sentarse en la misma mesa que los enviados de Trump mientras persista el bloqueo naval sobre sus puertos.

El portavoz iraní, Esmaeil Baqaei, fue tajante en su mensaje. "No se prevé ninguna reunión. Las observaciones de Irán serán comunicadas a través de Pakistán", señaló. Esta postura desautorizó los anuncios previos de la Casa Blanca, que apenas 24 horas antes había dado por hecho el inicio de las conversaciones directas. Por ahora, la diplomacia vuelve a las sombras y el alto el fuego queda supeditado a la intermediación de terceros países.